Nuestra Empresa

Desde la fundación de nuestra empresa hemos recorrido un largo camino de crecimiento y desarrollo industrial gracias a constantes inversiones en maquinaria y tecnología.

Historia

1936 marca el inicio de la industria farmacéutica más importante de Bolivia, cuando el empresario alemán, Don Ernesto W. N. Schilling Huhn, funda en La Paz la “Droguería Hamburgo”, dedicada a la comercialización de drogas medicinales y medicamentos. Once años después, luego de un proceso de transformaciones al interior de la firma, se produce el cambio de razón social a Droguería INTI S.A.
En la década de los 50, gracias a su avance tecnológico y a la reconocida calidad de sus productos, INTI empieza a fabricar bajo licencia para empresas transnacionales de renombre.

“INTI” es una palabra de origen indígena que significa Sol.

Nos identificamos con el sol, sinónimo de vida, porque nuestra filosofía es trabajar para mejorar la calidad de vida de la población brindando productos farmacéuticos de calidad a precios accesibles.

En estas ocho décadas, INTI se ha consolidado como la industria líder en el mercado farmacéutico boliviano debido a cuatro razones fundamentales que han permitido afirmar la confianza de nuestros clientes:

  • La calidad garantizada de nuestros productos.
  • Inversiones constantes en tecnología y procedimientos de punta.
  • Recursos humanos de alta profesionalidad.
  • Excelencia en nuestros servicios.

Misión

Contribuir a preservar y cuidar la salud y la vida de las personas.

Visión

Liderar el mercado farmacéutico y de la salud a través de la excelencia en
la atención a nuestros clientes y la calidad de nuestros productos y servicios

Valores

- Orientación al cliente
- Calidad y excelencia en todo lo que hacemos
- Honestidad y respeto
- Iniciativa y creatividad
- Sensibilidad social

Planta de produccción

Nuestra mayor inversión fue la construcción de una nueva planta de producción que empezó a operar a finales del año 2002. El proyecto se llevó a cabo bajo asesoramiento europeo y su diseño y construcción se adecuan a las normas de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM - GMP). Hoy podemos afirmar con orgullo que el resultado es una planta farmacéutica modelo en Latinoamérica.

A mediados del año 2003 recibimos del Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia el certificado de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM - GMP) constituyéndonos en el primer laboratorio boliviano en obtener dicha certificación.

De esta manera cumplimos no solamente con las exigencias de las autoridades de salud de nuestro país, sino también con los requisitos internacionales vigentes en conformidad con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.